
La calidad de la gestión varía, con algunos empleados expresando insatisfacción con el liderazgo.

El salario y los beneficios son calificados más bajos en comparación con otros aspectos, lo que sugiere margen de mejora.

Las horas de trabajo estrictas pueden afectar el equilibrio entre la vida laboral y personal para algunos empleados, lo que podría generar estrés.