
Ha habido quejas históricas sobre el servicio al cliente, particularmente cuando los clientes están en mora, lo que lleva a problemas de confianza. Los cambios en la propiedad de Acenden pueden generar incertidumbre respecto a sus operaciones futuras y la calidad del servicio. Algunos clientes han informado problemas con la precisión de la documentación y la capacidad de respuesta, lo que genera preocupaciones sobre la transparencia y la comunicación.