
Exceso de estándar más alto para reclamaciones en comparación con los promedios de la industria, lo que puede disuadir a algunos clientes.

Problemas pasados con aseguradores, lo que lleva a complicaciones para los titulares de pólizas durante las transiciones, lo que puede afectar la confianza.

Quejas de los clientes sobre largos tiempos de espera para reclamaciones y cancelaciones, indicando posibles ineficiencias en el servicio.