
Bajas calificaciones de satisfacción del cliente, con un número significativo de reseñas y quejas negativas.

Limitada capacidad de respuesta a los comentarios de los clientes, lo que puede socavar la confianza y la lealtad.

Reciente declive en el tráfico del sitio web, indicando posibles problemas con la calidad del servicio o la confianza del cliente.