
Falta de supervisión regulatoria clara, ya que opera desde jurisdicciones offshore, lo que puede generar preocupaciones sobre la seguridad de los fondos.

El requisito de depósito mínimo de $200 puede ser prohibitivo para algunos principiantes que buscan comenzar a operar con cantidades más pequeñas.

Información limitada sobre el establecimiento y la reputación del corredor, lo que puede llevar a incertidumbre para los clientes potenciales.