
Carece de una regulación adecuada, lo que puede generar preocupaciones para los clientes potenciales.

Requisitos de depósito mínimo más altos para ciertos tipos de cuentas, que pueden no ser accesibles para todos los traders.

Disponibilidad limitada de características de cuentas islámicas, lo que podría excluir a algunos traders que buscan opciones compatibles con la Sharia.