
El estado regulatorio para operar en contratos de futuros ha sido revocado, lo que genera preocupaciones sobre el cumplimiento.

Información limitada sobre tarifas para ciertos servicios, lo que puede llevar a costos inesperados para los clientes.

El estado "excedido" de su licencia de valores no está claro y requiere más aclaraciones, lo que podría causar confusión a los clientes.