
Estado no regulado, lo que plantea riesgos significativos para los comerciantes y sus fondos.

Spreads altos, con tasas fijas alrededor de 3 pips, que son menos competitivas en comparación con los estándares de la industria.

Reputación negativa y advertencias de autoridades financieras, indicando posibles problemas de confianza y fiabilidad.