
Wellington Holdings está no regulado y en la lista negra de las autoridades financieras, lo que genera serias preocupaciones sobre la legitimidad y la seguridad.

Los procesos de retiro pueden ser problemáticos, con informes de retrasos significativos y dificultades para acceder a los fondos.

La falta de transparencia respecto a las operaciones y la propiedad de la empresa puede generar problemas de confianza entre los posibles clientes.