
Falta de supervisión regulatoria, lo que genera preocupaciones sobre la protección del inversor y la estabilidad del mercado.

Frecuentes problemas técnicos, incluidos fallos del sistema y tiempos de carga lentos, que afectan la experiencia del usuario.

Opciones limitadas de soporte al cliente, dependiendo principalmente de la comunicación por correo electrónico con tiempos de respuesta lentos.