
Falta de regulación adecuada, lo que puede plantear riesgos para los traders.

Altos niveles de presión laboral y largas horas de trabajo, afectando el equilibrio entre la vida laboral y personal.

Rendimiento y oportunidades inconsistentes basadas en la dinámica del equipo, lo que puede llevar a incertidumbre en la progresión profesional.