
El estatus no regulado plantea preocupaciones significativas sobre la protección del cliente y la seguridad de las inversiones.

Transparencia limitada e información poco clara en el sitio web, lo que dificulta que los clientes potenciales tomen decisiones informadas.

Problemas reportados con el soporte al cliente, incluyendo respuestas retrasadas y problemas técnicos en el sitio web, lo que puede llevar a la frustración de los usuarios.