
El estatus no regulado plantea preocupaciones significativas sobre la seguridad de los fondos y las protecciones legales para los inversores.

Numerosas quejas sobre problemas de retiro, incluidas suspensiones de cuentas y negativas a procesar retiros.

Las reseñas negativas indican posibles prácticas engañosas, incluidas promesas poco realistas de retornos y un mal soporte al cliente.