
Sin supervisión regulatoria, lo que genera preocupaciones sobre la seguridad de los fondos de los clientes.

Requisito de depósito mínimo alto de $50,000, lo que puede disuadir a inversores más pequeños.

Transparencia limitada respecto a las tarifas no comerciales y los procesos de depósito/retiro, lo que podría llevar a costos inesperados.