
Presencia geográfica limitada, sirviendo solo a un estado, lo que puede restringir las opciones de los clientes.

Activos bajo gestión relativamente pequeños en comparación con empresas más grandes, lo que puede limitar las oportunidades de inversión.

No hay métricas de rendimiento histórico disponibles, lo que dificulta que los clientes potenciales evalúen el éxito pasado.