
Falta de regulación adecuada, lo que genera preocupaciones sobre la seguridad de los fondos y la legitimidad del bróker.

Altas diferencias de precios en comparación con los estándares de la industria, lo que puede reducir las ganancias potenciales para los traders.

Disponibilidad limitada del soporte al cliente, sin asistencia 24/7, lo que puede llevar a retrasos en la resolución de problemas urgentes.