
Falta de regulación y supervisión adecuadas en ciertas áreas, lo que genera riesgos potenciales para los clientes.

Opciones limitadas de soporte al cliente, sin soporte en línea disponible y un centro de llamadas cerrado los fines de semana.

Altos requisitos de inversión mínima para ciertas opciones de cartera, lo que las hace menos accesibles para inversores más pequeños.