
Carece de documentos de registro adecuados y de una licencia regulatoria, lo que genera preocupaciones sobre la legalidad de sus operaciones.

Información de contacto limitada disponible, sin soporte telefónico ni chat en línea, lo que puede obstaculizar la experiencia del servicio al cliente.

Información insuficiente sobre los activos negociados y los tipos de cuentas, lo que dificulta a los clientes potenciales tomar decisiones informadas.