
G&S Capital opera en un número limitado de estados, lo que puede restringir el acceso para clientes potenciales fuera de esas áreas.

La firma tiene un saldo promedio de cliente de $871,145, lo que puede sugerir que se dirige principalmente a individuos de alto patrimonio, potencialmente alienando a inversores más pequeños.

Existen preocupaciones sobre la falta de regulación por parte de autoridades de primer nivel, lo que plantea dudas sobre la seguridad de los fondos de los clientes y la transparencia general.