
La falta de supervisión regulatoria genera preocupaciones sobre la protección del inversor y el cumplimiento de los estándares de la industria.

Rango limitado de instrumentos de mercado, enfocándose únicamente en metales preciosos, lo que restringe las oportunidades de diversificación.

Las comisiones y tarifas de almacenamiento pueden aumentar los costos generales de trading, afectando la rentabilidad para los inversores.