
No está regulado por ninguna autoridad regulatoria de nivel 1, 2 o 3, lo que genera preocupaciones sobre la seguridad.

Carece de transparencia respecto a la gestión y propiedad, lo que puede ser una señal de alerta para los inversores potenciales.

Las opciones de soporte al cliente son limitadas, sin chat en vivo disponible para asistencia inmediata.