
Falta de supervisión regulatoria, ya que el bróker no está regulado, lo que puede representar riesgos para los inversores.

Presencia de alertas disciplinarias, lo que podría generar preocupaciones sobre el cumplimiento y las prácticas éticas de la empresa.

Área de servicio geográfica limitada, restringiendo el acceso para posibles clientes fuera de los estados operativos.