
Tarifas de trading más altas, con spreads y comisiones por encima del promedio de la industria, lo que puede reducir la rentabilidad general.

Recursos educativos limitados y herramientas de investigación, lo que dificulta que los traders novatos desarrollen sus habilidades y estrategias.

Sin garantía de protección contra saldo negativo, lo que puede exponer a los traders a un riesgo financiero significativo en condiciones de mercado volátiles.