
El estado no regulado plantea riesgos significativos, ya que hay una falta de supervisión y protecciones para los inversores.

Activos de trading limitados disponibles (solo 50 pares de divisas y algunos CFDs) restringen las oportunidades de los traders.

Preocupaciones éticas en torno a las prácticas del corredor, incluyendo precios opacos y posibles problemas de retiro.