
Altas tarifas de procesamiento para ciertos métodos de depósito, como una tarifa del 3% para depósitos con tarjeta de crédito, lo que puede disuadir a algunos traders.

Estado regulatorio sospechoso planteado por algunas reseñas, indicando posibles preocupaciones sobre la legitimidad del broker.

Horas de soporte al cliente limitadas, solo disponibles durante el horario laboral en Nueva Zelanda, lo que puede no ser conveniente para todos los traders.