
El estatus no regulado genera preocupaciones significativas sobre la seguridad y fiabilidad.

En la lista negra de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en España, indicando posibles actividades fraudulentas.

Altas tarifas de retiro (hasta el 20%) y condiciones de bonificación desfavorables crean barreras para acceder a los fondos.