
Estado no regulado y carece de una licencia válida, lo que genera preocupaciones sobre la credibilidad y la protección del inversor.

Transparencia limitada respecto a información clave como apalancamiento, depósito mínimo y spreads.

El soporte al cliente solo está disponible por correo electrónico, lo que puede llevar a tiempos de respuesta más lentos en comparación con otros métodos de comunicación.