
Estructura de tarifas alta, incluyendo una tarifa de gestión del 5% y una tarifa de rendimiento del 44%, que puede erosionar los rendimientos netos.

Cerrado a inversores externos desde 1993, limitando el acceso a una gama más amplia de clientes potenciales.

Falta de transparencia respecto a las estrategias de inversión y operaciones, dificultando que los inversores comprendan completamente la mecánica del fondo.