
Presiones de margen debido al aumento de costos, aumentos salariales y menores ingresos por productos, lo que podría afectar la rentabilidad general.

Opiniones mixtas de las corredurías, con algunas proyectando un posible descenso en el valor de las acciones, reflejando incertidumbre en el rendimiento futuro.

Orientación débil para el crecimiento de ingresos en el próximo año financiero, lo que genera preocupaciones sobre la capacidad de la empresa para mantener el impulso.