
Las recomendaciones de corredores pueden ser demasiado optimistas debido a intereses creados, lo que lleva a una posible desinformación para los inversores minoristas.

Las decisiones de inversión no deben depender únicamente de las calificaciones de los corredores, ya que pueden carecer de fiabilidad predictiva.

Las recientes calificaciones neutrales de firmas como JPMorgan Chase indican cierta cautela entre los analistas respecto al rendimiento futuro de la acción.