
Sin supervisión regulatoria válida, lo que plantea preocupaciones sobre la seguridad y legitimidad del broker.

Ámbito de negocio sospechoso y bajo puntaje de confianza, indicando riesgos potenciales para los traders.

Transparencia limitada respecto a la propiedad de la empresa y su historial operativo, lo que dificulta verificar su credibilidad.